Líder y follower: los roles en el tango no dependen del género
Cuando pensamos en el tango tradicional, es fácil imaginar una pareja formada por un hombre que guía y una mujer que sigue. Durante muchos años, esta división llegó a ser tan habitual que todavía hoy podemos escuchar expresiones como “el paso del hombre” y “el paso de la mujer”.
Pero la historia del tango es más interesante.
Los hombres también bailaban tango entre ellos. El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires explica que, en los primeros tiempos del tango, los hombres bailaban juntos para practicar y perfeccionar sus pasos antes de invitar a bailar a una mujer. En otro material sobre el periodo 1870–1890 menciona también el baile entre varones en algunos de los primeros espacios sociales relacionados con el tango.
Esto no significa que podamos resumir el origen del tango diciendo simplemente que “nació como un baile de hombres”. Existen imágenes históricas de hombres formando parejas de tango, pero el significado y el uso actual de algunas de estas fotografías también han sido discutidos por investigadores.
Lo que sí podemos decir es algo mucho más sencillo: ver a dos hombres bailando tango juntos no es algo exclusivamente moderno.
Dos roles, no dos géneros.
Para bailar tango necesitamos comunicarnos. Una persona propone una dirección, un cambio de peso o un movimiento. La otra persona lo percibe, lo interpreta y responde. Normalmente hablamos de líder y follower, o simplemente de quien guía y quien sigue.
Durante las primeras décadas del siglo XX estos roles quedaron fuertemente relacionados con el género: un rol correspondía al hombre y otro a la mujer. La investigadora María Mercedes Liska explica cómo esta división se fue estableciendo en el tango y cómo, mucho más tarde, prácticas como el tango queer empezaron a cuestionarla.
Hoy podemos separar las dos cosas. Una mujer puede guiar y un hombre puede seguir. Dos mujeres o dos hombres pueden bailar juntos. Y una misma persona puede aprender los dos roles.
Seguir no significa simplemente obedecer.
Las palabras líder y follower son útiles, pero también pueden crear una imagen demasiado simple de lo que ocurre en una pareja. La investigadora y bailarina Juliet McMains ha escrito precisamente sobre este problema. Señala que llamar follower a una persona puede dar la impresión de que su papel consiste simplemente en seguir lo que decide otra persona. Pero también deja claro que no considera el rol de follower menos difícil ni menos importante que el de líder. En realidad, para bailar juntos los dos necesitan escuchar y comunicarse. Quien guía propone. Quien sigue percibe esa propuesta, la interpreta y responde con su propio movimiento. Sin esa respuesta no existe realmente un baile en pareja. Por eso nos gusta pensar que una persona propone y la otra interpreta, pero las dos bailan juntas.
¿Por qué aprender los dos roles?
No es necesario aprender los dos. Cada persona puede elegir el rol en el que se siente más cómoda. Pero conocer el otro puede ser muy interesante. Cuando aprendemos a guiar, descubrimos qué información necesitamos transmitir para que otra persona pueda entender nuestro movimiento. Cuando aprendemos a seguir, sentimos cómo llega esa información y cómo podemos responder.
También existe la posibilidad de cambiar los roles. Algunas personas aprenden a guiar y a seguir e incluso intercambian los papeles durante un mismo baile. Lo importante para nosotros es que el rol sea una elección y no algo decidido automáticamente por ser hombre o mujer.
Nuestra forma de enseñarlo.
En nuestros talleres preferimos hablar de quien guía y quien sigue, o de líder y follower, en lugar de hablar de “el papel del hombre” y “el papel de la mujer”. Desde el principio, cada persona puede elegir qué rol quiere aprender. Y si alguien tiene curiosidad por conocer los dos, también puede hacerlo. Porque para nosotros el tango no consiste en que un hombre mueva a una mujer.
Consiste en que dos personas escuchen la música, se comuniquen a través del cuerpo y construyan juntas el baile.
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Fuentes
Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires — Birth and Evolution of Tango. Birth and Evolution of Tango — Ministerio de Cultura de Buenos Aires
María Mercedes Liska — Placer políticamente incorrecto. “Pasividad” y feminismo en el tango queer de Buenos Aires. Versión. Estudios de Comunicación y Política, n.º 33, 2014, pp. 49–58. Publicaciones UAM Xochimilco
Artículo de María Mercedes Liska — UAM Xochimilco
Juliet McMains — Troubling Effects of Leader/Follower Terminology. En The Queer Tango Book: Ideas, Images and Inspiration in the 21st Century, 2015, pp. 59–61. queertangobook.org
Efectos problemáticos de la terminología “leader/follower” — versión española
Ray Batchelor y Jon Mulholland — Queer Tango – Bent History? The Late-Modern Uses and Abuses of Historical Imagery Showing Men Dancing Tango with Other Men. Capítulo 6 de Cultural Memory and Popular Dance: Dancing to Remember, Dancing to Forget, Palgrave Macmillan, 2021, pp. 101–119. UWE Repository
Ficha académica del capítulo — University of the West of England